5 oct. 2011

A veces...

A veces el tiempo pasa sin que te des cuenta,
las circunstancias te sorprenden,
los giros de la vida te llevan por caminos que,
aunque insospechados,
son los idóneos.

En ocasiones,
algo viejo y desconocido se torna nuevo e imprescindible.

Puede que, repentinamente,
el latido del corazón invente una melodía
que marcará el resto de tu vida.

Un viejo conocido, una antigua canción,
una sensación con canas
se van volviendo más y más profundos.

Porque cuando te pierdes, necesitas algo pasado, que te recuerde que tu camino, hacia delante o hacia atrás, es siempre tu camino,

porque no podría ser de otra manera.